Con el super cuerpazo que se gasta la niña ¿te imaginas? Claro, ella tenía que verse como en la propia cuña de crucero internacional, puro relax. Seguro que metió la pata, y déjame decirte que las tiene perfectas, así, de a poquito y como con un temblor sabrosongo y después ¿qué más? Ah, sí, la gloria, la satisfacción, la plenitud, la gracia, la dicha, todo el universo del placer aumentó en proporciones aritméticas, algebraicas y yo que sé. La pobre, que había afincado las uñas en el escritorio para soportar las horas extras con las cuales se iba a pagar la nueva tina, mira, esa apenas entró en su bañerota tipo siglo diecinueve y todo para descansar del esfuerzo descomunal que hizo para comprársela, la pobra esa no sólo sintió que se le duplicaba, sino que se le triplicaba el gozo casi que exponencialmente. Ay, y esas sales perfumadas que mandó a comprar y el agua calentita y el diseño ergonómico de la bañera, chica, hasta de más estaban en comparación con la idea de que, después del baño, de esa lujuriosa ablución -como acabo de leer en un libro que recién me prestaron-, ella al fin iba a estar en perfectas condiciones para asumir el nuevo cargo que le iban a dar en el trabajo. Cosa por lo demás importantíssima, si me lo dices a mí, porque ¿de qué otra manera podía ella cumplir limpia y tajantamente con un oficio que no admite quejas, ni retrasos, sino más bien estilacho, profesionalismo y eficacia? Porque, mire, para triunfar hay que embadurnarse de envidia ajena y sentirse segura hasta en la última partícula de la cabellera, osea, hay que sentirse rebautizada todos los días con las aguas del primer paraíso a la mano. Por eso lo de la tina, porque de que hay que ascender hay que ascender, a todos nos hace falta de vez en cuando mirar por encima del hombro para no encorvarnos ¿ah? Es que yo misma me hubiese ido de bruces en esa pleamar de espumas y eseencias fragrantes y ligeras y estupendas a la hora de hacerle a una pegar el suspiro en el cielo cual la propia diva del vigésimo séptimo arte flotando al ras de la sonrisa.
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